● Serena del Mar fue concebida desde el inicio como una ciudad planificada, con infraestructura, espacio público y zonas verdes antes de la construcción de vivienda.
● El desarrollo genera actualmente más de 5.500 empleos y ya es hogar de 9.000 personas
En Colombia, el crecimiento de las ciudades no siempre ha seguido un orden predefinido. La vivienda, el comercio y los nuevos barrios suelen avanzar al ritmo de la demanda, mientras la infraestructura y los servicios se adaptan posteriormente a las necesidades de una población que ya llegó. En la Zona Norte de Cartagena, Serena del Mar planteó una lógica diferente, primero pensar la ciudad y después construirla.
Desarrollado por Novus Civitas, Serena del Mar fue concebida desde el inicio como una ciudad planificada. El trazado urbano, las vías, las redes de servicios públicos, los espacios públicos y las zonas verdes hicieron parte de la planeación antes de que comenzara la construcción de vivienda. A esta estructura se sumó desde el comienzo la definición de áreas para equipamientos de salud, educación, comercio y recreación.
Hoy, esa visión empieza a mostrar sus resultados. Serena del Mar ha desarrollado cerca del 30% de las aproximadamente 1.000 hectáreas contempladas en su plan maestro, que incluye áreas urbanizables y terrenos destinados a reserva y conservación. El avance refleja la consolidación de una ciudad que continúa creciendo sobre una estructura urbana definida desde hace más de una década.
“Hoy Serena del Mar es el hogar de 9.000 personas, ha entregado más de 4.000 apartamentos y cuenta con 33 proyectos, nueve de ellos terminados. Además, su desarrollo produce hoy más de 5.500 empleos para la ciudad. Estas cifras muestran que en Colombia sí es posible ejecutar un modelo de ciudad planificada a gran escala, con los tiempos y la disciplina en materia de inversión que este tipo de proyectos exige”, afirmó Rafael Simón del Castillo, presidente de Novus Civitas.
La transformación también trasciende los límites del desarrollo inmobiliario. La consolidación de Serena del Mar ha acompañado el crecimiento de la Zona Norte de Cartagena, un territorio en el que también se encuentran comunidades como Manzanillo del Mar, Tierra Baja y Villa Gloria. La construcción de infraestructura vial, la generación de empleo y diferentes iniciativas ambientales hacen parte de este proceso, entre ellas acciones de revitalización en la Ciénaga de Juan Polo, un ecosistema que durante años ha enfrentado distintas presiones ambientales.
El caso cobra especial relevancia frente a uno de los principales retos que enfrentan las ciudades colombianas, sobre cómo crecer sin que la infraestructura llegue después de la población. Movilidad, servicios públicos, equipamientos, espacio público y conservación ambiental son algunos de los factores que deben anticiparse cuando se proyectan nuevas zonas de expansión urbana.
Serena del Mar permite observar, a escala real, qué implica seguir ese orden. La infraestructura y la estructura urbana se proyectaron para acompañar el crecimiento progresivo de la población, mientras las nuevas edificaciones se incorporan a una ciudad que ya cuenta con una planificación integral.
En esta etapa de consolidación, el plan maestro contempla nuevos desarrollos residenciales, comerciales y recreativos. Entre ellos se encuentran el Club Campestre Serena del Mar, diseñado por Robert Trent Jones II; el Centro Comercial Buenavista y la Calle Comercial. Todos hacen parte de una visión de largo plazo que busca integrar crecimiento urbano, infraestructura, espacios públicos y conservación ambiental en un mismo modelo de ciudad.
Sobre Serena del Mar
Serena del Mar es un desarrollo urbanístico que se empezó a construir en 2015, y establece un nuevo concepto de ciudad en la zona norte de Cartagena de Indias fundamentado en los pilares de planeado para el futuro, integrado a la naturaleza y con oportunidades para todos, que tiene como propósito superior garantizar calidad de vida a las personas que van a vivir o visitar el proyecto. En Serena del Mar hay soluciones



