_Por fin llegará el agua a Barú, conforme con el siglo XXI, y se recuperará el ecosistema de la Ciénaga de La Virgen
_El alcalde Dumek Turbay contará con $120 mil millones para financiar obras de agua, saneamiento y drenaje que beneficiarán también a corregimientos de la Zona Norte, la zona de conurbación con Turbaco, Alto Bosque y otros sectores estratégicos de Cartagena.
_La financiación del Banco Interamericano de Desarrollo incluye, además US$3 millones de cooperación no reembolsable para infraestructura, recuperar las compuertas en mal estado de La Bocana: una obra clave para el saneamiento de los cuerpos de agua de la Ciénaga de la Virgen.
Para comunidades que durante años han convivido con inundaciones, dificultades para acceder al agua potable y brechas en saneamiento básico, Cartagena dio un paso decisivo hacia el cierre de esas deudas sociales con la aprobación de un programa de financiamiento por $120 mil millones con el Banco Interamericano de Desarrollo (BID).
La inversión, gestionada por la Oficina Asesora de Cooperación Internacional del Distrito y la Secretaría de Hacienda, permitirá llevar soluciones de infraestructura a sectores urbanos, rurales e insulares de Cartagena, con intervenciones que buscan transformar condiciones que hoy afectan directamente la vida cotidiana de miles de familias: desde comunidades que deben enfrentar el agua de las lluvias dentro de sus viviendas hasta poblaciones como Barú, donde conseguir agua potable todavía implica depender de carrotanques, piletas y otros mecanismos informales.
“Esto es un hito. Es la primera vez que el Banco Interamericano de Desarrollo aprueba un crédito público a un subnacional, ciudad, municipio o departamento, en Colombia. Es habitual que este tipo de financiamiento sea para gobiernos nacionales. Es un crédito sin garantía de nación, en pesos colombianos, que es algo inédito para un Distrito en el país”, explicó Ramiro López Guio, representante del Grupo BID en Colombia.
Por su parte, el alcalde Dumek Turbay expresó: “Este tipo de alianzas son características de una era inédita en Cartagena, en cuanto a la cooperación internacional y el respaldo financiero de las más grandes entidades del país y del mundo, que creen en nuestra visión y proyecto de ciudad. Que creen en nuestras transformaciones sociales y que confían que cuando prometemos cambiar vidas con calidad, pues lo cumplimos”.
*Por fin llegará el agua a Barú al mejor estilo del siglo XXI*
El caso de Barú refleja la dimensión social de esta inversión. El Censo de Población y Vivienda 2023 registró 4.268 habitantes en el corregimiento y encontró que la conexión a acueducto y alcantarillado es inexistente. El 97,9 % de sus habitantes debe acceder al agua potable mediante medios no permanentes y costosos, como piletas, carrotanques o agua embotellada.
Con el programa financiado por el BID, esta realidad comenzará a cambiar. El proyecto contempla la ampliación del servicio de agua potable en Barú mediante aproximadamente 10 kilómetros de redes de distribución y 14,4 kilómetros de línea de conducción, con especial focalización en la población afrodescendiente.
Esto significa que una necesidad tan básica como abrir una llave y contar con agua potable en el hogar podrá dejar de ser una aspiración para convertirse en una realidad. El acceso permanente al servicio permitirá mejorar las condiciones de higiene, preparación de alimentos y vida cotidiana de las familias, al tiempo que reducirá la dependencia de sistemas de abastecimiento costosos e inestables.
“Barú es uno de los territorios más importantes de Cartagena, conocido mundialmente por su biodiversidad, potencialidad turística y legado ancestral; por ello, es tan crucial que su comunidad cuente con un derecho que en pleno siglo 21 la gran mayoría de gente normaliza como parte de sus rutinas. Allá seguía siendo un bien preciado, un anhelo. Hasta ahora que por fin hay una hoja de ruta certera para que sea una realidad”, expuso María Mercedes Abondano, directora de Cooperación Internacional.
*Mayor cobertura de agua potable para la Zona Norte y la zona de conurbación con Turbaco*
La transformación también llegará a otros territorios. El proyecto contempla una nueva línea de conducción para ampliar el abastecimiento de agua potable a corregimientos ubicados en la zona de conurbación con Turbaco, así como la construcción de los colectores de alcantarillado sanitario de Alto Bosque y Vía Campaña, ampliando la capacidad de recolección y conducción de aguas residuales.
Todas estas intervenciones de agua, saneamiento y drenajes potenciarán y aumentarán la cobertura del recurso hídrico en los corregimientos de la Zona Norte, donde no solo hay poblaciones afrodescendientes e indígenas que por años reclaman este derecho; sino que también un boom inmobiliario con proyectos de vivienda consolidados y muchos en proyección y construcción.
*La Bocana: infraestructura para proteger a la ciudad y recuperar la Ciénaga de La Virgen*
Uno de los componentes más estratégicos del acuerdo será la recuperación y adecuación de las compuertas de La Bocana, infraestructura fundamental para el manejo de los niveles de agua y la reducción del riesgo de inundaciones, especialmente en la zona suroriental de Cartagena.
El programa también contempla intervenir uno de los canales que conduce las aguas hacia la Ciénaga de la Virgen, aumentando su capacidad de drenaje y evacuación.
La importancia de esta intervención trasciende la prevención de inundaciones. La Bocana cumple un papel ambiental estratégico al permitir el intercambio de aguas entre la Ciénaga de la Virgen y el mar Caribe. Su funcionamiento contribuye a mejorar la calidad ambiental del ecosistema y, en momentos de lluvias intensas, facilita la evacuación de los caudales que llegan a la ciénaga.
La experiencia de Cartagena ha demostrado la relevancia de mantener operativa esta infraestructura. Durante episodios de lluvias y niveles altos de la ciénaga, la apertura de las compuertas ha permitido reducir sus niveles y facilitar el tránsito de las aguas hacia el mar.
Por eso, la modernización de La Bocana representa una apuesta simultánea por la adaptación climática, la protección de las comunidades y la recuperación ambiental de la Ciénaga de la Virgen, uno de los ecosistemas estratégicos de Cartagena.
*Una inversión que cierra brechas históricas*
El programa de financiamiento está estructurado en dos grandes componentes. El primero estará dedicado a la expansión y rehabilitación de la infraestructura de drenaje urbano, con énfasis en la zona suroriental; el segundo ampliará y mejorará la infraestructura de agua potable y alcantarillado sanitario en sectores urbanos, rurales e insulares.
En conjunto, las obras apuntan a resolver problemas que durante años han limitado la calidad de vida de comunidades que requieren mayor capacidad para enfrentar las lluvias, acceso continuo al agua potable y sistemas adecuados para el manejo de las aguas residuales.
El acuerdo contempla además US$3 millones de cooperación no reembolsable para proyectos de infraestructura, un componente que permitirá complementar el alcance de esta apuesta de inversión social.
Para Cartagena, se trata de una inversión que conecta tres necesidades esenciales para el futuro de la ciudad: agua, saneamiento y adaptación frente al riesgo climático. Obras que no solo representan kilómetros de tuberías, colectores o infraestructura hidráulica, sino la posibilidad de que miles de familias tengan mejores condiciones para vivir, trabajar y crecer en sus territorios.



