El Tribunal Superior de Bogotá revocó este martes la condena en primera instancia que había impuesto 12 años de prisión domiciliaria al expresidente de Colombia Álvaro Uribe Vélez por los delitos de manipulación de testigos y fraude procesal.
La decisión deja sin efecto la sentencia emitida en agosto por el Juzgado 44 Penal del Circuito de Bogotá, a cargo de la jueza Sandra Heredia, y abre la posibilidad de nuevos recursos ante la Sala de Casación de la Corte Suprema de Justicia.
El fallo del Tribunal
Por mayoría, el Tribunal concluyó que no existen pruebas suficientes que demuestren que Uribe indujera o pagara a testigos para alterar sus declaraciones, motivo por el cual descartó el delito de soborno. Sin embargo, el magistrado ponente Manuel Antonio Merchán solicitó que el exmandatario sea investigado por posible falso testimonio.
En cuanto al fraude procesal, los jueces señalaron que “la ausencia de prueba directa e inferencia sobre la falsedad y artificio idóneo impide configurar el tipo penal”, por lo que también se revocó ese cargo.
Además, el Tribunal declaró ilegal una interceptación telefónica realizada contra el expresidente, al considerar que vulneró su derecho a la intimidad, y determinó que esas grabaciones quedaran excluidas del expediente.
Reacciones políticas
El presidente Gustavo Petro reaccionó al fallo a través de su cuenta en X (antes Twitter), criticando la decisión judicial:
“Así se tapa la historia de la gobernanza paramilitar en Colombia, es decir, la historia de los políticos que llegaron al poder aliados con el narcotráfico y que desataron el genocidio en Colombia”, escribió el mandatario.
Uribe, quien siempre ha mantenido su declaración de inocencia, se convirtió en agosto en el primer expresidente colombiano condenado penalmente. Sin embargo, días después el Tribunal le permitió enfrentar el proceso en libertad mientras se resolvía la apelación.
Antecedentes del caso
El origen del caso se remonta a 2012, cuando Uribe denunció al senador Iván Cepeda ante la Corte Suprema de Justicia por supuesta manipulación de testigos. La Corte no solo archivó la denuncia, sino que abrió una investigación contra el propio Uribe al encontrar indicios de que habría intentado influenciar testimonios para desligarse de presuntos vínculos con grupos paramilitares.
A sus 73 años, el exmandatario y líder del partido Centro Democrático continúa enfrentando un proceso que ha marcado un precedente histórico en la justicia colombiana.



