•El director Oscar Uriza no justifica la demora.
•La deuda a P. M. asciende a $1.760.498.304.
•Y Plaza Mayor no tiene como soportar cobro.
•El convenio de 2021 costó $920 mil millones.
Opinión
Por: Alvaro Anaya Díaz
Es inconcebible que después de 5 meses de celebradas las fiestas del 11 de Noviembre, el Instituto de Patrimonio y Cultura de Cartagena, IPCC, no haya cancelado las deudas a los actores festivos y grupos folclóricos que participaron en los distintos eventos conmemorativos de la Independencia de la ciudad. Y aún más grave que el director de la institución, Óscar Uriza Pérez, no tenga una fecha para el desembolso del saldo de $1.760.498.304 a Plaza Mayor Convenciones y Exposiciones S.A., la empresa «paisa» que tuvo a su cargo la operación de los tradicionales festejos de Cartagena.
El contrato entre el IPCC y la empresa de Medellín tuvo un valor total de $2.680 millones 732.144 pesos, después de la firma de tres Otrosíes que sumaron $665.750.000 al convenio inicial por $2.014.982.144, de acuerdo al número de eventos que tradicionalmente se realizan entre octubre y noviembre en la ciudad. El convenio interadministrativo del año 2021 se firmó con el Fondo Mixto de Cultura de Cartagena por $920 mil millones 233.840 pesos y un adicional de más de $500 millones para la contratación de los grupos folclóricos y actores festivos que no participaron en la convocatoria del instituto.
Como es tradicional, entre el lanzamiento oficial de las festividades novembrinas y la velada de elección y coronación de la reina popular se realizan 14 eventos, incluidos los preludios en las tres localidades y el tradicional Cabildo de Getsemaní. Con excepción del 2020 por la pandemia del COVID 19, en los años 2021 y 2022 se cumplió la misma programación para conmemorar la Independencia de Cartagena. ¿Por qué, entonces, el exagerado incremento de los valores entre un operador de la ciudad y uno de Medellín?
La respuesta podría estar en los cambios presupuestales para una serie de eventos de la programación oficial de las fiestas de 2022, lo que confirmó la improvisación para lograr el incremento en un presupuesto que se supone concertado entre el IPCC y el contratista de Medellín. Y, lógico, previa aprobación de la Junta Directiva.
Estas modificaciones en los valores «justificaron» para Uriza Pérez los tres Otrosíes del convenio con Plaza Mayor Convenciones y Exposiciones S.A., aún cuando se suspendieron por lluvia varios eventos:
•El Desfile de Independencia tenía asignado un presupuesto de $359.549.585 y se ajustó en $654.167.233.
•Salsa a la plaza pasó de $39.424.500 a $99.127.160.
•Noche de elección y coronación de la reina popular: de $197.021.749 a $285.240.514.
•Y la columna de varios pasó de $127.703.982 a $290.832.667.
Esa explicación tampoco la compartió Uriza Pérez con los medios de comunicación y mucho menos con los miembros de su Junta Directiva, quienes –con excepción del abogado Jorge Dávila-Pestana–
le aprobaron hasta las improvisaciones al director del IPCC el año pasado. Esa parece fuera su única misión, sin asumir los verdaderos compromisos por la defensa del arte y la cultura en la ciudad. Hoy son responsables con Uriza Pérez de no cumplir esa entidad con las metas del Plan de Desarrollo, aunque aseguró en el Concejo Distrital que ejecutó en un 86.7% su plan de gobierno. Y tampoco conocerán, como el director del instituto, una fecha para la cancelación del saldo de la deuda a Plaza Mayor para que cumpla con los actores festivos, grupos folclóricos, grupos de danzas y los subcontratistas encargados de hacer las fiestas novembrinas.
Mientras, el director del IPCC enfrenta casos tan graves como el del manejo de los recursos de la entidad a su cargo:
•La compra de un inmueble por valor de $334 millones para entregarlo a particulares y convertirlo en un salón para teatro.
•La designación de Luis Eduardo García en la Oficina de Patrimonio del IPCC sin el cumplimiento de la norma.
•Y la «modernización gota a gota» del IPCC para dejar en nómina a los amigos que recomendó en su momento como representante legal de la Fundacion Niños Amigos del Patrimonio.
Foto archivo cortesía


