OPINIÓN
Por: Tamaika Talía
Atravesar el dolor y el sufrimiento, y seguir adelante a pesar de eso nos hace mas fuertes.
Cuando atravesamos un dolor nos volvemos mas resistentes, resistir nos educa, somos mas fuertes que antes de haber sentido todo ese sufrimiento, la única manera de ser libres es atravesar el dolor, aceptar el sufrimiento. Vivir los momentos dolorosos y seguir adelante, saber que nosotros dominamos a la vida, y no que la vida nos domina nosotros, eso es el goce de la libertad.
Hace un año pasadito, exactamente el 29 de septiembre de 2020, mi vida se partió en dos, y no solo la mía, si no, la de mis seres queridos, la de aquellos que realmente y de manera genuina sintieron compasión por mí.
Eran las 10 de la mañana y recibí una llamada muy extraña del guarda del edificio donde vivía, me informaba que el CTI de la fiscalía me estaba solicitando, yo quede muy sorprendida, no habían pasado cinco minutos, aún no había logrado asimilar la anterior llamada, cuando entro una seguida, era el guarda nuevamente diciéndome que los señores del CTI querían conversar conmigo, “claro que si dije” pasaron al teléfono y me dijeron que “si estaba muy lejos del lugar ya que tenían una orden de allanamiento”, yo quede realmente sorprendida y de inmediato la persona al otro lado de la línea me dijo “no se preocupe, alguien denuncio que usted estaba realizando actividades ilícitas dentro del inmueble y solo vamos a revisar, esto es común”, Sali inmediatamente en compañía de un amigo que en ese momento se ofreció a llevarme, llegue, ellos (los del CTI) estaban esperando en la puerta, muy amables nos dirigimos al apartamento y una vez dentro, fue todo lo que podría ser la situación más difícil que he enfrentado en mi vida. Eran tres personas, entre estos una mujer, mientras los otros dos revisaban el apartamento de manera muy tranquila, ella me pregunto si tenia armas, si tenia drogas o explosivos, a lo cual claramente dije NO. Acto seguido, esta mujer se levanta de la silla de la mesa y me dice, “miré Tamaika, además de la orden de allanamiento, tenemos una orden de captura” … “¿usted sabe porque está siendo capturada?”, No le dije, ella continuo “¿usted recuerda haber trabajado en Cali?” Claro, le dije, “bueno, usted esta siendo capturada por unas investigaciones que se adelantan en Cali, los delitos que se le indilgan son estafa y concierto para delinquir, ella empiezo a leer mis derechos y mi mente empiezo a tratar de entender lo que estaba sucediendo, ella me dijo que tenía derecho a hacer una llamada, y decido llamar a mi excuñado (abogado) y le digo lo que esta pasando, él me dice una frase lapidaria que jamás podre olvidar “tamy, se que lo que te voy a decir es ridículo, pero tienes que calmarte, lo que te esta pasando es como si entraras donde el Doctor y te dijeran que tienes meses de vida, ni yo ni nadie puede hacer nada ahora, debes hacer lo que te digan, busca serenidad, tu hermana y yo vamos para allá”, la orden era trasladarme a la ciudad de Barranquilla donde se llevarían a cabo las audiencias. Recuerdo haber llamado a varias personas mas y dejar en orden mis cosas, en ese momento no sabía si volvería, estaba en piloto automático.
Mi hermana salió detrás del carro del CTI hacia Barranquilla y durante el trayecto de una hora y media no hacia mas que preguntarme, ¿por qué estoy aquí? ¿Qué tengo que ver yo con esto? Se venían a mi mente momentos de mi vida que realmente han sido de lo mas bizarros, surreales, siniestros, como cuando dormí en el aeropuerto de Santiago de Chile por seis noches o en un parque por tres días, no entendía porque me pasaban ese tipo de cosas, traté de ser fuerte y confiar en que una vez llegáramos a Barranquilla todo se iba a resolver y yo iba a estar en mi casa en pocas horas. Pero no fue así, empezó la reseña, la audiencia de legalización que termino tardísimos y me estrelle con la realidad de tener que dormir en la URI en una celda que tenia una gotera, helada y absolutamente perturbadora, no sé qué me dolía más, de hecho, no sé dónde me dolía… pero ver a mi papá pasar por eso y a mis hermanos me rompía en mil pedazos, mi mamá aun no sabía, estaban buscando la mejor forma de decirle. Esa primera noche muy aterradora, sentí odio, frustración, tristeza, no sabia que pasaba. Luego vinieron las demás audiencias, imputación e imposición de la medida, en eso me pase tres días, desde un martes hasta un viernes y el juez de control considero en su inmensa sabiduría que debía quedar con una medida de detención domiciliaria que no tenia una causa justa, yo no tenía antecedentes, además no podía ser un peligro para la sociedad y mucho menos interferir en la investigación, pero como la justicia en Colombia es tan sabia, así fue, por ser viernes me toco esperar hasta el lunes para que me dieran traslado, fueron seis noches con siete días en una celda.
Pase de ser la directora de una fundación de niños talentosos, de ser una escritora naciente, de ser una luchadora por las causas sociales, de ser una feminista en ejercicio y reconocimiento, de ser una activista política de oposición a una persona del montón, detenida de manera injusta por la justicia de este país que solo obra como herramienta de venganza y artilugios para que los jueces, fiscales y demás intervinientes logren puntajes.
De que me acusaban, según la fiscalía yo favorecí a un tercero para que estafara a unas personas, que me concerté con el como trabajadora para mantenerlos en el error y así hacer que el dueño de la empresa se quedara con los dineros de esas personas, pero no hay un solo peso en mis cuentas, no hay una sola prueba que corrobore esa teoría, no hay un elemento que permita inferir de manera concreta que yo, de forma estúpida, ayude a otro a que se beneficiara y yo simplemente viera y aplaudiera.
A mi no me han vencido en juicio, cuento con herramientas como el vencimiento de términos, habeas corpus, y sobre todo el tiempo para demostrar de qué manera actúa la sociedad, de que forma se elabora un falso positivo judicial y cuales son sus objetivos. No tengo la posibilidad de dar detalles sobre el proceso en sí, porque puede ser negativo, pero este ejercicio lo hago como un acto liberador. La sociedad es perversa, desde hace un año cuento únicamente con mi familia, dos amigas y dos amigos, gravitan a mi alrededor algunas personas que conocen mi situación y tratan de ser empáticos, he ido poco a poco recuperando mi vida, dejando atrás lo que no suma, sobre llevando el dolor y el cansancio, aprendiendo cosas que jamás me hubiese detenido a hacer, conociéndome, aceptándome, haciéndome feliz, siendo feliz con nada y atravesando las situaciones más complejas de mi vida. Al principio me sentía no merecedora, avergonzada, no encontraba la forma de pedirle perdón a mi familia por ese momento tan difícil, pero tengo los mejores hermanos y los padres más perfectos del mundo, que me conocen y saben que NO le debo nada a nadie, tías, tíos y primas que han sido pilares fundamentales en este proceso. Ohana en su máxima expresión. He perdido amistades, obviamente nunca lo fueron de verdad, pero he ganado otras que hubiese querido que fuesen de toda la vida. Varias relaciones amorosas inconclusas, una vez conocen la historia salen despavoridos, eso lo he ido entendiendo.
Pero definitivamente son los momentos difíciles los que te construyen, te forjan, los que te edifican, los que te demuestran de que estas hecho, los que te dejan ver el valor que tienes, te permiten descubrir que no puedes ser la duda de nadie, que lo que sabes no se desaparece, que te encuentras con la mejor psicóloga del mundo, que te vuelves indestructible, que reconoces cuando estas triste, deprimida, angustiada y cansada, que ya sabes sobre el dolor y el sufrimiento, que nadie te puede romper más, que tu sonrisa es tu mejor arma, que tu conciencia descansa cada noche sobre una almohada y logras dormir las siete horas, que hay días de mierda y otros en los que sientes que hasta los pajaritos te hablan, meditas, reflexionas, aprendes, te conectas con tus seres del universo, entiendes el mundo, que no estas para las diferencias, aprendes a no hablar desde la confrontación, que vale más la pena construir, que saludas y abrazas al que llega y despides y le deseas lo mejor al que se va.
Cuando sabes dónde te duele y el motivo de tu sufrimiento eres libre, yo me siento libre, me siento tranquila, sigo sintiéndome una mujer llena de valores éticos y morales.
No permitas jamás que la opinión de otros te haga creer que ellos tienen la razón, así te juzguen, así te aplasten, así te digan cualquier cosa, si tu sabes que no es así, si estas claro que esa no es tu verdad no permitas que otros se crean dueños de ella.
Vive, vive como si fuese el día mas cabrón de tu vida, ama, enamórate, y ama mucho, disfruta de buena compañía, di lo que quieras decir, has lo que quieras hacer, sueña en grande, no pares, que nadie te pare, que nadie te diga pendejadas simplemente porque no tienen nada mejor que decir.
La vida cambia en un minuto, no es un cliche, es la purita realidad.



