Desesperados se encuentran desde hace varios días los habitantes – raizales y propietarios de apartamentos- en el corregimiento de La Boquilla, ubicado en la zona norte a solo 2 minutos de Cartagena, por los altos decibeles de ruido, debido a la música electrónica que por estos días se ponen en establecimientos privados de ese sector de playas.
La denuncia sustentada con videos demuestra como casi las 24 horas del día, ponen la música a todo volumen invadiendo la tranquilidad de los que habitan en ese sector.
Los habitantes de La Boquilla no entienden cómo se dieron los permisos, que ahora sirven para evitar el sellamiento de esos lugares a los que llaman “Golondrinas”, porque solo se abren en época de vacaciones.
Al mismo tiempo, los ciudadanos denunciaron el espectáculo bochornoso de borrachos a todas horas del día y de la noche sin ningún control.
Aseguran, que informaron mediante una carta a la Policía Nacional, pero la respuesta fue:
“Por parte del Comando Operativo de Seguridad Ciudadana, se dispuso ordenar a la Subestación de Policía La Boquilla realizar actividades operativas y de control a dicho establecimiento, con el fin de constatar los requisitos de funcionamiento para cumplir con la actividad económica, Articulo 87 de la Ley 1801 de 2016 y verificar si estos eventos, estarían autorizados por la Secretaria del lnterior y Seguridad Ciudadana de la Alcaldía Mayor de la Ciudad de Cartagena de lndias, institución administrativa del distrito competente para autorizarlos. debidamente tramitados por la ventanilla única. de acuerdo con el Decreto 0389 del 2010, capítulo ll, artículo 2
“Así mismo me permito informar que mediante comunicación oficial 3-2019-072631-MECAR. el señor Subteniente BRAYNZ CAMILO SIERRA VILLAMIL comandante Subestación de Policía La “Boquilla, dio trámite de la petición al establecimiento Público Ambiental EPA quien tiene injerencia en la verificación de los establecimientos a los altos niveles de decibeles, producido por el sonido y son los competentes para iniciar los procesos administrativos”.
“De igual se impartió consignas a las patrullas de Policía del cuadrante con el objeto de realizar constantes patrullajes y estar atentos a cualquier comportamiento contrario a la convivencia manifiesto en este lugar y aplicar la Ley 1801 de 2016 a que haya lugar”.
Mientras se realizan las indagaciones pertinentes, los habitantes de La Boquilla, no pueden dormir, porque el excesivo ruido no los deja.



