El Pacto Histórico que encabeza Gustavo Petro, le dijo NO a Lidy Ramírez (exzarina anticorrupción del alcalde, William Dau Chamnat y quien salió por la puerta de atrás de la administración distrital) y le dio el aval a la Cámara de Representantes a Sandra Villadiego, esposa del condenado por parapolítica Miguel Ángel Rangel.
Pese a que en los corrillos políticos se rumoraba la salida de Villadiego y el ingreso de Ramírez, a último momento se supo que la “fallida” exzarina no pudo moverle la “butaca”.
Ramírez, quien se llevó su primera sorpresa al no inscribir el grupo político, Fuera Malandrines, ningún candidato a las próximas elecciones parlamentarias, quedó como se dice popularmente “Vestida y alborotada”.
Cabe señalar que Lidy Ramírez había sido denunciada por la líder social Jacqueline Perea por presunto acto de corrupción.
Lea:
Denuncia que terminó en una investigación abierta por la personería distrital.
La gente se pregunta en el caso de Villadiego y Ramírez ¿qué pesó más para el Pacto Histórico? ¿Los votos de la primera o la más reciente aparición en cargos públicos de la segunda en donde no quedó bien parada?



