En las últimas horas ha corrido por las redes sociales la respuesta que la primera dama, Cynthia Pérez Amador, habría dado a los funcionarios de la Fiscalía General de la Nación que llegaron a realizar una inspección en la oficina de Talento Humano de la alcaldía, en la investigación por el caso de la falsificación de la certificación laboral por 10 años en la empresa Rubby Torrejano A.C.R.S. – EU que anexó a su hoja de vida del Sigep.
Según se conoció la funcionaria de confianza del alcalde William Dau Chamat, habría dicho que no tenía conocimiento de ese documento.
Pues de ser así se enreda aún más la cosa. Detallemos paso a paso, cómo se suben las hojas de vida al Sigep (Sistema de Información y Gestión del Empleo Público).
- Al contratista la oficina de Talento Humano (en este caso de la alcaldía) le habilita el usuario y contraseña). Es decir, una clave. Clave que el contratista luego cambia por seguridad.
- El contratista al tener el usuario y la contraseña puede acceder al sistema de información e ir alimentando su hoja de vida y anexando los documentos que la soportan.
- El contratista es quien maneja su usuario y contraseña subir la información y documentación en empleo público.
Nota: El contratista entrega físicamente su hoja de vida con sus soportes en la carpeta que designa el Distrito y esa carpeta tiene que coincidir con la hoja de vida que sube al Sigep de lo contrario NO la acepta.
Entonces la pregunta es ¿en qué momento le anexaron sin darse cuenta el mencionado certificado laboral?
La manera de acceder a un empleo público es ampliamente conocido como conocido es que nadie puede mentir en la hoja de vida del Sigep.
Para algunos entendidos en el tema, decir que no conocía la certificación y de paso insinuar que alguien se la introdujo a su hoja de vida del Sigep, es tratar de “brutos”, “mediocres”, “estúpidos” a los funcionarios del organismo de investigación del Estado.
Estas “mentiras verdaderas” como la película estaría enredando aún más a la primera dama y de paso al alcalde William Dau Chamat.
Por demás es sabido que sostener una mentira es «casi» imposible. En caso de que sea así.



