Ahora el resbaloso balón está en el campo del alcalde de Cartagena.
En una extensa carta de respuesta a Héctor Consuegra Salinas el gerente de la Empresa de Desarrollo Urbano de Bolívar, Edurbe, Javier Enrrique Toloza Amarís, le respondió que, como no había sido él el nominador del cargo, le correspondía al propio alcalde William Dau Chamat realizar el respectivo trámite.
Para los entendidos en el tema, la recepción y trámite -aceptación- de la renuncia sería una verdadera “papa caliente” en una segura investigación en torno a la elección del contralor distrital en el concejo de Cartagena.
Pero la carta va más allá, le informa a Consuegra Salinas, que, según la ley, deberá “dar cumplimiento a la entrega de su cargo una vez le sea aceptada la renuncia”. No es como pretende el elegido, pero no posesionado contralor me voy y ya.
Finalmente le recuerda que debe cumplir con las labores de su cargo jefe de control interno de Edurbe, toda vez que no se le ha aceptado su renuncia y deja constancia de los oficios remitidos para tal fin.
Ahora el resbaloso balón está en el campo del alcalde de Cartagena.



