“Búsqueda de brujos y brujas con el que se intentaba acusar a una persona de brujería, para enjuiciarla y condenarla”.
Editorial
JUAN CARLOS CERÓN
“El que no conoce la historia está condenado a repetirla”, reza la teoría popular. Nada más cercano a lo que pasó en los inicios de 1.600 en Cartagena se repite, por estos días.
En esa época, se perseguían brujos y brujas y solo con un señalamiento las personas eran torturadas hasta que confesaran su herejía. Muchos crímenes de personas inocentes se cometieron en nombre de la fe católica.
Eso es lo que está pasando por estos días -guardando las proporciones- la persecución mutó y en lugar de tratar de agarrar a brujos y brujas se desató una cacería de “corruptos”.
Nada más peligroso que abrir canales para que la gente acuse y señale a presuntos corruptos, sin saber si las denuncias tienen la veracidad necesaria.
Muchas de estas denuncias -como ya le pasó al alcalde con el presunto “cartel de las Prescripciones”- no tienen las debidas pruebas y lo que hacen es poner al escarnio público a personas que nada tiene que ver con esos actos de corrupción.
Ese es el peligro de hacer una “cacería de brujas”.
“Actualmente el término se emplea para denotar la persecución de uno o más enemigos públicos de forma extremadamente sesgada e independiente de la inocencia o culpabilidad real. La cacería de brujas la suele realizar quien detenta poder en ese momento”: Definiciones-de.com
Personas mal intencionadas señalan de corruptos a funcionarios o exfuncionarios o a gente común y corriente que nunca han trabajado con lo público, solo para hacer daño.
De odio están llenas las redes sociales, muchas veces de cuentas falsas, solo para injuriar y calumniar.
No estoy diciendo que no se ataque la corrupción, por su puesto que se debe hacer, pero con los canales idóneos para eso. Para eso están los organismos de investigación y control.
No hay que caer en la trampa de muchas personas que «intentando hacer el bien» -como en la Inquisición- están haciendo mal y cuando llegan las amenazas la cosa cambia como el caso de una líder, que denunció amenazas de muerte.


