EDITORIAL

POR: JUAN CARLOS CERON

 

El Presidente del Concejo de Cartagena, Wilson Toncel, pasará a la historia, no solo, por presidir una corporación edilicia reducida a su mínima expresión, por los escándalos, suspensiones etc, sino, porque muy poco o casi nada ha incidido en la problemática de la ciudad.

 

En la historia reciente, quedaron aquellos presidentes, que se hacían sentir en la ciudad. Tenían pronunciamientos fuertes pero sustentados y los respetaban, no solo el mandatario de turno sino la misma ciudadanía. Este, parece, no ser el caso del doctor Toncel.

 

En el concejo de la ciudad, los protagonistas son otros. Concejales como César Pión, Oscar Marín – pese al poco tiempo que lleva en el recinto- y otro más, se hacen sentir casi a diario, muestran un verdadero conocimiento de los problemas de la ciudad, cosa de la que, al parecer, carece el actual presidente.

 

No solo es sentarse en una silla, ubicada en lo más alto, para abrir y cerrar sesiones. Se trata de representar el sentir de la gran cantidad de personas que depositaron su voto, para que fueran representados y defendidos en la ciudad.

 

Recuerdo esos tiempos, en los que los concejales pasaban por el centro histórico y decenas de personas se abalanzaban a su paso para demostrarles cariño, afecto y por su puesto respeto.

 

No es lo mismo con el doctor Toncel y con dos o tres del concejo. Pasan totalmente inadvertidos. La gente ni siquiera los distingue.

 

Que la ciudadanía no conozca, no distinga a un presidente del concejo de Cartagena, es el apague y vámonos.

 

En buena hora está para terminar este año y esperamos que el 2019 nos traiga en realidad, un presidente que haga valer los derechos de los cartageneros.

 

 

 

 

            

 

                          

                         

 

 

 

Portal: El Grifo Noticias - Director: Juan Carlos Ceron
Cartagena de Indias - Colombia