Editorial

Por: Juan Carlos Cerón

Director

 

Ha llegado por estos días un personajillo “profesional del derecho” que se hizo célebre por instaurar una gran cantidad de tutelas de hechos “insólitos” e inocuos, que solo sirvieron, para darle vitrina en el momento.

 

Tal personajillo, apareció con nuevos bríos, para incendiar aún más a una Cartagena devastada y que busca el camino correcto para salir del atolladero en el que se encuentra.

 

Un personaje a quien un mandatario de la historia reciente de la ciudad, le dio una corbata (puesto público) para que no siguiera atemorizando con sus abundantes tutelas. “Empleo” que agarró sin titubear.

 

Pues nuevamente apareció. Y para colmo, algunos de mis colegas le volvieron a abrir la puerta de sus medios, para irrespetar y atemorizar a quien se le atraviese en su camino.

 

Basta, basta, basta. Esta ciudad que aguantaba a este perverso personaje ya no existe, ahora es otra que busca salir adelante. Que busca recuperar el tiempo perdido, que intenta recuperar su curso normal.

 

En mala hora regresaste. No le hagas más daño a la ciudad.

 

No le sigamos el juego… Cartagena se respeta.

Editorial

Por Juan Carlos Cerón

Director

 

Este año que está por terminar, nos dejó varias sorpresas, sobre todo en el Concurso Nacional de Belleza. Perdón Concursos Nacionales de Belleza.

 

Sí, porque fueron dos en pocos meses.

 

Sorpresas, primero, porque no se entiende, en un solo año existan dos Soberanas de la Belleza. Así de simple, es uno de los pocos países, o de pronto el único.

 

No se entiende, como una de las reinas va a Miss Universo y la otra no. Cuál es el propósito entonces de hacer otro reinado.

 

Pero no solo eso, de un momento a otro, nos enteramos los colombianos, que ya RCN TV no sería el canal oficial del reinado, como lo hizo durante años y fue transmitido, “a las carreras”, por Telecaribe.

 

Y para “ponerle el moño al regalo” la calidad de los artistas (no quiero decir que sean malos) bajó. De presentar en la noche de elección y coronación a artistas internacionales, muy cotizados y conocidos, terminó agarrando a los locales. ¿Sería por presupuesto?

 

De la transmisión, ni hablemos… Los rating de sintonía de la transmisión de la ceremonia, fue muy bajo.

 

Lo anterior, se recoge en los comentarios de la gente común y corriente en las calles de Cartagena se están preguntando ¿El Rey entró en decadencia?

 
Por: Fredy Machado
Abogado
 
“Por sus fiestas novembrinas/ y su santo San Martín llevamos alegría sin fin/ hasta sus playas marinas/ y en sus olas vespertinas/ se mira la mar serena/ luego la mujer morena por el camellón pasea/ y el negro que la desea/ así eres tú Cartagena”. -PEDRO AGUSTÍN BELTRÁN CASTRO-
 
 
 
Cartagena es una ciudad muy compleja.... Vive de su pasado, conserva una arquitectura colonial y unas diez familias conservadoras se disputan cuál es el apellido con más alcurnia y linaje histórico. Esas familias no advirtieron en qué momento fueron desplazadas del poder político por unos dirigentes oriundos de la provincia y que seguramente se posicionaron por el desprecio de la élite cartagenera en untarse de pueblo en tiempo de elecciones.
 
La ciudad decadente y paquidermica descrita por el poeta Luis Carlos López, magnificada por el gran García Márquez y vendida como destino turístico por las agencias de viajes, resultó siendo un súper “boom” para el turismo, hecho que nos tomó por sorpresa a todos sus habitantes y ya no volvió a ser la misma.
 
El viejo y glorioso centro histórico que vive en mis recuerdos de los días de colegio de primaria, ahora es pura nostalgia que se resume en la consigna “nada es como ayer”.
 
La ciudad tiene magia y esa luz del Caribe la hace "fantástica", al decir de Carlos Vives. En los años 70 y 80 la heroica se llenó de "cachacos" que trajeron un supuesto progreso y desde los 90 llegaron cualquier cantidad de extranjeros con la moda y el "Jet Set". Mientras tanto, la otra Cartagena, la de las barriadas, crecía y se explayaba, entre la avenida Pedro de Heredia y el Bosque, de lado a lado, y más allá entre la Ciénaga y la Bahía, recibiendo cualquier cantidad de desplazados por la violencia de todo el país. No es mentira, en Cartagena habitan dos ciudades paralelas.
 
Y, como hay cupos para todos, en estos momentos, casi sin darnos cuenta, se construye a pasos agigantados una tercera ciudad en la zona norte -Serena del Mar-, que seguramente, aún sin habitantes, ya empezó a ejercer como un nuevo contrapeso y a empujones, se esforzará por ganar un espacio e imponer sus "reglas" en esta urbe que se nos ha salido de las manos a los raizales.
 
Sin embargo, esta vez no hablaré de terceras ciudades ni de su incidencia e impacto en lo cartagenero sino del huevo o la gallina.
 
La televisión de farándula, con su influjo, trató de hacernos creer que primero había sido el reinado de belleza y no las fiestas de la independencia, y así como nunca entendieron cómo se prende y funciona un "buscapié", trataron de ponerle reglas y un orden estricto a la tradición.
 
Los extraños nunca entendieron que la lectura del bando deroga en parte el código de policía y que esa contradicción, propicia el escenario del carnaval  donde la fuerza de la tradición de las fiestas tropieza con el Dios orden y no hay ricos ni pobres ni reinados sino un jolgorio colectivo.
 
Entonces, en el peor momento de los reinados de belleza, cuando el país empezaba a debatir sobre verdaderos problemas trascendentales, como La Paz, se les ocurrió a los organizadores del reinado de belleza la feliz idea de "independizarse" de las fiestas de La Independencia y se quedaron sin el huevo y sin la gallina.
 
Sin duda, los carnavales son del pueblo y no de las fundaciones “sin ánimo de lucro”.
 
No se si se han fijado que, siempre que un artista está cantando y lo hace bien, es cuando de manera imprudente se le ocurre a un espontáneo "robarse el show" y rogar que le den una oportunidad para también lucir sus cualidades.
 
La lección debe servir a la administración distrital y a nuestra clase dirigente, para continuar con el proceso de revitalización de las fiestas de independencia y en especial, para integrar a las dos o tres ciudades. Las fiestas son la mejor manera de encontrarnos y un pretexto para reflexionar sobre la urbe que queremos consolidar y de cómo neutralizar tanto desplazamiento.
 
La derrota de un raizal consiste en admitir que "estas fiestas no me pertenecen" y ausentarse de la ciudad. Pues bien, aunque no parezca, es importante discutir estos temas sobre qué fue primero: el huevo, la gallina o los reinados, dado que en estos momentos Cartagena crece sin rumbo y con una decena de exalcaldes y elecciones atípicas, por lo que muchos conciudadanos están pensando en abandonarla, como en la canción del más cartagenero de todos, el Joe Arroyo, e irse a quedar en el puerto vecino de los Char.
 

EDITORIAL

Por JUAN CARLOS CERON

 

Hace unos días, me comentó un amigo que tiene un vehículo tipo campero, que fue a la revisión técnico mecánica y lo devolvieron. La razón, tenía un hueco de unos cinco centímetros en la defensa delantera y por ese motivo no le dieron el documento.

 

Todos los días tomo la vía donde estaba ubicado el puente de Bazurto y observo la cantidad de camperos colectivos  que tienen las puertas agarradas con cabuya, con las puertas podridas, sin luces etc y me pregunto ¿tendrán la revisión técnico mecánica al día?

 

Todos en la cama o todos en el suelo, reza el adagio popular. Seguramente, esos vehículos de transporte abiertamente ilegal, no tienen ese documento exigido hasta la saciedad por el tránsito en todo el país.

 

Me pregunto ¿si estos conductores no tienen la revisión técnico mecánica al día, por qué no les inmovilizan los vehículos?

 

Bueno, si de pronto la tienen ¿de qué manera la conseguirían? porque legalmente no creo. Sí, debe ser ilegal, porque un carro de esos no pasa la revisión.

 

Por qué, los señores del tránsito, son tan radicales en exigir el documento a la mayoría de los vehículos en Cartagena, pero cuando pasa uno de estos carros destartalados, se hacen los de la vista gorda.

 

¿Que hay en el canto de la cabuya?

 

Ya es hora de que alguien, imponga la autoridad en Cartagena. Que tome medidas urgentes con este transporte ilegal pone en peligro las vidas de los pasajeros y de los que transitan por las vías por donde pasan.

 

Ya está bueno de tanto disparate. No regulan el mototaxismo, porque les hacen paro, No ponen taxímetros porque los taxistas bloquean la ciudad etc.

 

¿Hasta cuándo?

 

EDITORIAL

POR: JUAN CARLOS CERON

 

Diga la verdad y no engañe más a los cartageneros.

 

Diariamente me llegan a mis redes sociales preguntas relacionadas con el paso de los buses de Transcaribe por la Transversal 54.

 

Me llegan los interrogantes, incluso algunos con nono de reclamo, porque hace casi dos años, cuando llegaron buses de articulados, mientras estaba en la alcaldía, Sergio Londoño, usted doctor Humberto Ripoll, prometió que Transcaribe rodaría 6 meses después por dicha transversal.

 

La gente tiene razón, porque algunos periodistas, aún creemos en las promesas de los funcionarios. Tontamente le creí, doctor.

 

¿Qué les digo a los seguidores de www.elgrifonoticias.com y a los habitantes de los barrios por donde deberían estar pasando los buses?

 

La verdad, ya no me atrevo a contestarles y mucho menos a mencionar fechas.

 

Doctor Ripoll, usted es la cabeza principal de Transcaribe, contésteles. Diga la verdad. Aunque sea dura, dígala, pero no engañe más a los cartageneros.

 

Ya basta de promesas politiqueras, diga la verdad por dura que sea.

 

Creímos en usted doctor Ripoll, creímos, ciegamente.

 

Su respuesta, si a bien quiera darla, la publicaremos con gusto en este portal.

 

 

 

 

 

            

 

                          

 

 

 

Portal: El Grifo Noticias - Director: Juan Carlos Ceron
Cartagena de Indias - Colombia