Opinión

Por: Fredy Machado

 

El presente ejercicio procura mostrar desde mi experiencia como servidor judicial, una serie de consideraciones que deberían tenerse en cuenta a la hora de retomar el tema de la reforma a la justicia. Es inaceptable que alegando razones de urgencia, de un momento a otro, en forma excluyente, aparezcan proyectos de reformas constitucionales o invitaciones a asambleas constituyentes oportunistas, donde unos pocos asumen la vocería del sector Justicia.

 

El tema es de tanta complejidad que no se nos hace sano que en tiempos de elecciones, la reforma a la justicia se tome como bandera de los partidos políticos. Urge un estudio sereno y ponderado que consolide un nuevo orden de la justicia en Colombia.

 

En todo caso, tenemos que reconocer la necesidad de tal reforma como una tarea inaplazable pues asistimos a una excelente oportunidad de progreso social. Un propósito bien intencionado nos permitirá consolidar un buen proyecto que nos lleve a puerto seguro para no fracasar creando falsas expectativas.-

 

Regla No 1.

 

Cualquier intento de Reforma a la Justicia exige un consenso. Explicación: la Justicia es un valor superior y la adopción o construcción de un nuevo modelo exige el respaldo y el compromiso de todos los miembros de la sociedad. Además, es necesario neutralizar los intereses de los poderosos y de los políticos interesados en condicionar la autonomía e independencia que debe caracterizar al poder judicial.

 

Regla No 2.

 

Es imprescindible escuchar a las bases judiciales. Cualquier proyecto de reforma a la Justicia debe consolidar una visión desde sus protagonistas. Durante años los teóricos elaboran leyes convencidos de sus bondades sin escuchar a los jueces y se han equivocado en la búsqueda de soluciones. Por lo menos, debe permitirse la participación de quienes conocemos el día a día de la justicia.

 

Regla No 3.

 

El alma de cualquier reforma a la Justicia se sitúa en la autorización de un presupuesto autónomo y suficiente o en la aprobación de un porcentaje fijo del presupuesto que garantice un servicio digno. Por años, el poder ejecutivo ha sometido a la Justicia en Colombia, limitando sus recursos y neutralizando cualquier posibilidad de crecimiento, apostándole a su desprestigio con la entrega gota a gota de recursos a sabiendas de que es insostenible la demanda de justicia con la actual planta de personal e infraestructura.

 

Regla No 4.

 

El mejor criterio de independencia radica en una excelente Carrera Judicial en donde prime el mérito. La justicia debe ser independiente pero también debe garantizar un método transparente de selección de su talento humano en todos los órdenes. Durante años el amiguísimo, el compadrazgo y los nombramientos “a dedo”, han desnaturalizado la calidad de un servicio que exige la participación de los mejores.

 

Regla No 5.

 

La gerencia de la Justicia tiene que estar en cabeza de verdaderos administradores y no de juristas. Esto es: zapatero a tus zapatos... Las Cortes y los Juzgados deben dedicarse a lo suyo mientras que las decisiones administrativas deben encargarse a personas calificadas en alta gerencia. Desde luego que debe implementarse el autogobierno de los jueces pero a manera de junta asesora en la que participen Magistrados, Jueces y Empleados que se apersonen de la problemática de la justicia y le impriman su visión. Un buen gerente de la justicia no puede volver sobre el error del Consejo Superior de la Judicatura al asumir o creerse protagonistas cuando en realidad ese rol es de los jueces. El gerente de la Rama Judicial debe concentrar su labor en facilitar todos los medios al administrador de justicia para un desempeño óptimo.

 

Regla No 6.

 

Una verdadera administración de justicia  debe construirse partiendo desde los municipios más pequeños y apartados. La Justicia tiene que hacer presencia en todo el país. El concepto de justicia no puede construirse en exclusiva en ciudades intermedias y capitales de departamentos pues los ciudadanos podrían elaborar lecturas equivocadas sobre la calidad del servicio y su validez.

 

Regla No 7.

 

La educación del Derecho debe replantearse. El concepto de excelencia de la administración de justicia debe inspirar a las facultades de derecho en procura de posicionar a sus estudiantes de cara a la nueva visión de la administración de justicia. El nuevo abogado debe dominar las técnicas de la oralidad y comprometerse con un mejor servicio social.

 

Regla No 9.

 

El juzgamiento de los aforados debe quedar bien definido pues toda autoridad debe tener su juez natural y un procedimiento que garantice un juicio imparcial. La autoridad debe tener límites y debe ser controlada para evitar abusos y excesos.

 

Regla No 10.

 

Debe definirse el rol de la Procuraduría y su eficacia práctica. Es evidente que la planta de personal e infraestructura que se echa de menos actualmente en la justicia, hoy podría mejorarse si se incorpora a la Judicatura buena parte del presupuesto y personal del Ministerio Público. Por otra parte, no está bien que una entidad cuyo máximo representante ostenta un origen político, tenga cierta  incidencia en los asuntos judiciales. En ese sentido, y por las mismas razones, también debe reconsiderarse las facultades nominadoras de las Altas Cortes pues parte de la politización de la Justicia se debe al juego de intereses generado en una práctica equivocada de algunos dignatarios de la Justicia.

Opinión

Por Danilo Arenas

Desde la antigüedad el hombre ha buscado sobrevivir a cualquier precio y actualmente esa situación no ha cambiado para nada, por el contrario se ha incrementado al mil por ciento.

 

Se ha vuelto común ver por las calles colombianas y en especial en Cartagena de Indias, a cientos de venezolanos desplazados por la crítica situación política de su país, deambular ofreciendo desde dulces o confites, hasta tintos y toda clase de ventas, disputando la plaza de mercado con los vendedores tradicionales cartageneros, en procura de sacarle las monedas a los ávidos compradores que tienen la plena y total libertad de adquirir el producto.

 

Bellas venezolanas se pasean por las calles de la ciudad Heroica ofreciendo sus productos, algunas se promocionan ellas mismas, teniendo por complicidad la oscuridad de la noche, lo cual ha conmocionado el mercado del sexo en esta ciudad turística haciendo eco en las visitantes que se exponen a toda suerte de riesgos, enfrentando no solo a sus rivales locales, sino a toda clase de situaciones, lo cual no deja de ser para ellas un oficio nada fácil, sino por el contrario mucho más difícil por unos pocos pesos.

 

Sin caer en la señalización o en la marcación de que todas las vendedoras de sexo sean venezolanas o no, las de la casa se la han visto difícil porque este mercado se ha popularizado ahora aún más y a muy bajo precio, lo cual ha traído serios problemas en ese sector laboral.

 

Por doquier se ven expendedores de toda virtud de productos, en los buses, en las calles y en todos los rincones de la ciudad hay venezolanos tratando de sobrevivir, si bien es cierto que hay lugares en que parece que “no hay cama para todos y cada quien adquiere el producto a quien desea y al precio que mejor le convenga, ya que estamos en un país libre, pero debemos de respetar a los propios y foráneos, sin discriminar a los visitantes venezolanos, ya que alguna vez ellos nos acogieron sin límites en su país y lo digo con plenas bases y con dominio del tema.

 

No solo los venezolanos están hoy sufriendo por su situación política, hay muchos colombianos que se radicaron allá en la vecina nación, formaron sus hogares allá y hoy han tendido que regresar de vuelta a su patria, con las “tablas en la cabeza”, muchos de ellos profesionales, pero no han encontrado asidero en su propia tierra, que es lo más triste, así que cero discriminación, porque hoy estamos bien aquí, pero mañana no sabemos si nos toca buscar tierra alta como la tanga y entonces será otro cantar.

 

 

 

Opinión

Por: Javier Lastra Fuscaldo

Agente Interventor Electricaribe

 

“Sentimos mucho la enorme molestia provocada a nuestros pasajeros”, declaró la compañía ferroviaria japonesa Tsukuba Express por adelantar 20 segundos la salida del tren de la estación de Minami Negareyama.

 

Es por todos conocido que veinte segundos dista mucho de los tiempos de interrupción del servicio por parte de Electricaribe. En 2017, el total de usuarios, estuvieron sin energía 113 horas en promedio al año. Es un claro ejemplo de la ferroviaria japonesa para el mundo que la cultura del respeto por los clientes debe ser lo que inspire el desempeño de las compañías y sin duda, el tiempo es la variable de mayor valor al momento de pensar en los usuarios.

 

Desde esa filosofía, ante un promedio de 38 horas de interrupciones a nivel Nacional, no existe diferencia entre los clientes de sectores de ocho horas como en la zona industrial de Mamonal en Cartagena y los que padecen hasta 193 horas como en el sur de Bolívar, porque a todos hay que pedirles disculpas.

 

El riesgo de apagones en la Costa justificó la toma de posesión de Electricaribe por la Superservicios. Durante los 17 meses de intervención se ha evitado que esto suceda garantizando el servicio para más de 10 millones de personas.

 

Desde entonces se trabaja en la estructuración de la solución, la cual incluye no solo ofrecer un servicio continuo, sino que hacia el futuro la alternativa que se escoja le permita a la empresa alcanzar estándares de calidad al nivel de las mejores compañías de su naturaleza por el respeto a sus usuarios.

 

De ello depende que la intervención termine. En el mes de mayo de 2018 se cumple el plazo contractual entre la FDN y Electricaribe para plantear la propuesta. El avance ha sido importante en la obtención de la información, depuración de estados financieros, monto de la deuda, ajuste del pasivo pensional, es más, desde el pasado mes de enero se cuenta con un nuevo marco tarifario que requiere de su evaluación frente al monto de las inversiones y el retorno de las mismas. Sin embargo, por la magnitud del análisis el plazo podría revisarse, de hecho son varias las instituciones del Gobierno Nacional que participan en la construcción de la solución.

 

Hacer anuncios sobre los borradores de trabajo crea incertidumbre tanto en el sector eléctrico como en nuestros clientes. No basta plantear una solución si ella no genera un atractivo real en quienes han estado o llegaren a interesarse en la operación de la distribución y comercialización de energía en la Costa.

 

El tiempo apremia, la vocación de la toma de posesión es temporal. No obstante, si bien los esfuerzos institucionales le apuestan al corto plazo, el momento preciso para levantar la intervención de Electricaribe, es justo cuando coincida la propuesta de solución con la voluntad de quien esté dispuesto a aceptarla.

Por: Fredy Machado

 

A mis amigos del Poderoso Club Chambacú de Cartagena. La política en tiempo de elecciones, como en los campeonatos de fútbol, se pone "delgadita".-                                         

                                                              

                                 "A los políticos les sacó una ventaja. Ellos son públicos, yo soy popular"

                                                                       -Diego Armando Maradona-

 

El Hombre es un animal político (zoon polítikón), decía Aristóteles, y se nos ocurre, exagerando, que seguramente lo expresaba por aquello de que a la hora de ir a las urnas en tiempo de elecciones, no nos caracterizamos por ser lo suficientemente racionales. Borges, por su parte, a la vuelta de varios siglos, se sorprende cuando:  “Llegamos a Suiza en 1914 y, como buenos sudamericanos, preguntamos quién era el presidente de la Confederación (Helvética). Se quedaron mirándonos, porque nadie lo sabía. Había un estado muy eficiente, pero precisamente porque era un estado invisible.”  El historiador Daniel Raisbeck en su texto Borges y la Política, asume entonces que, "Borges defendió al individuo frente a la coerción del Estado. Al hacerlo, se basó en la obra de Herbert Spencer"(https://elcertamen.wordpress.com/2010/03/08/borges-y-la-politica/).

 

El mismo Borges, refiriéndose al fútbol, muy a pesar de ser Argentino, con una contundencia infinita, descalificó el deporte de las multitudes con su sentencia: “El futbol es popular porque la estupidez es popular”.

 

Pues bien, en estos momentos se presenta una coincidencia en cuanto a la época de las elecciones al Congreso y a la Presidencia de nuestro país con el Mundial de Fútbol, y esa circunstancia amerita hacer un intento de aproximación sobre el Fútbol y la Política en Colombia. Después de todo, la selección nacional nos une mientras que la política nos divide.

 

Y, de entrada, pongámonos de acuerdo en una cosa: el fútbol es un juego mientras la política, pone en juego la suerte del país.

 

El fútbol tiene hinchas y los políticos tienen seguidores tan comprometidos como las "barras bravas” o "torcidas" y cada equipo o partido político tienen sus banderas, escudos e himnos.

 

El fútbol ha sido permeado en nuestro país por el narcotráfico y a su vez, la política ha sido financiada por los cárteles y sus capos.

 

El fútbol es un deporte en el que el balón se maneja con los pies y excepcionalmente -el saque de arquero y el saque de banda-, se usan las manos. La Política, en ocasiones, también se maneja con los pies, y ningún político admite que le “mete la mano” a las arcas del Estado, pero todos sabemos que un número considerable de recursos se desvían como muchos de los cobros de los tiros libres en proximidades del arco muy cerca de las vallas de las empresas contratistas.

 

Y como los goleadores de fútbol, los políticos nos meten goles y golazos, que terminan siendo autogoles para el país.

 

Muchos políticos colombianos siempre anda en "fuera de lugar" y otros, al tiempo, juegan inspirados en los principios del mejor alumno de la Escuela Zubeldía pues en forma sincronizada, a drede, dan un paso al frente, en bancada, y aprueban leyes contrarias al interés general.

 

En el barrio San Diego de Cartagena, aprendí con el selecto grupo de jóvenes que se reunían en la esquina de Los Siete Infantes, que tratándose de temas de fútbol, siempre que se intente evaluar el rendimiento de algún jugador, es imprescindible preguntarse: "y ese, a quién le ha ganado”. Sin duda,  lo mismo debemos hacer a la hora de escoger a un político...

 

El mejor precedente, de esa verdad de esquina, se confirma con la designación del seleccionador Nacional José Néstor Pékerman. En la política, necesitamos urgentemente un Pékerman que nos consolide como nación y nos clasifique políticamente ante los otros Estados, rescatando lo mejor de los colombianos y vinculando a los conciudadanos que no votan o que votan en blanco.

 

La política como el fútbol, repetimos, debe ser un factor que unifique a la nación pero no en los términos del frente nacional o el PRI de México.

 

El técnico Pékerman, un hombre mayor y muy lucido, a fuerza de testimonio y haciendo valer su prestigio y estrategias, le ha dado a nuestra selección un nivel de excelencia. Es un ganador y lo transmite. Qué hizo antes: estuvo dirigiendo las selecciones juveniles de Argentina -de 1995 a 2001- y consiguió varios títulos mundiales y formó jugadores que luego disputaron copas del mundo.

 

Un buen político debe tener la visión de cómo sacar adelante al país o a su región. Debe tener su propio proyecto (programa) de Gobierno. Debe rodearse de los mejores y más probos. También tiene que saber que los partidos no sólo se ganan 5 a 0 pues en ocasiones, cuando se juega con el Banco Mundial, el BID y la ODET se puede ganar 1 a 0, a punta de vergüenza y cojones en defensa de los intereses de la nación.

 

Hoy nadie entiende como un equipo mañoso, El ODEBRECHT, hizo y deshizo con unos políticos, esos sí "torcidos" -y no como la afición-, que aún descubiertos subidos en los aviones, se jactan de su inocencia.

 

El fútbol ha evolucionado. No siempre se puede jugar con un 10. Los caudillos también necesitan tener a su lado un buen equipo de trabajo o unos excelentes colaboradores pues debemos dejar atrás esa colombianada de que "a mi candidato le cabe el país en la cabeza". Recuerden que una cosa es Messi en el Barcelona y otra con la selección albiceleste. El buen político piensa como equipo y le apuesta a las alianzas estratégicas.

 

Además, los  caudillos se equivocan cuando en vez de proyectar la humildad de Messi y de Pelé, prefieren ser "alzados" como Maradona y asumen posturas arrogantes, prepotentes y soberbias, olvidando que se deben directamente a sus electores. En la política, en el campo de juego, tomando decisiones trascendentales, se requiere ser guapo, talentoso y hasta bien zurdo como Diego Armando.

 

El fútbol es disciplina, estrategia y garra. La política es entrega, ideales, filosofía y en especial, servicio. Si el equipo no funciona, los seguidores se desmotivan y abandonan los estadios. En ese mismo sentido, si los políticos son displicentes, aparece el abstencionismo y el desprestigio de los partidos.

 

En el fútbol, por lo menos, y eso deberían aprenderlo los políticos, cuando un equipo baja su rendimiento, baja a la segunda división (La B). Los políticos, eso no lo entienden y como dinosaurios se aferran al poder y se hacen reelegir, como "eternos", descuidando la dinámica de la política y hasta la tercera ley de Newton.

 

En Colombia, en materia de Educación, Justicia y Salud, como señala Willian Vinasco, todo es  "mucho toque-toque y de aquello nada" y muchos compatriotas el día de las elecciones se quedan en sus residencias e imperturbables, son espectadores de la jornada electoral, desde la comodidad de sus hogares, haciendo eco del estribillo de Eduardo Luis: "pidan domicilio".

 

Y no se trata exigir al político que "cobre el tiro de esquina y corra el mismo a cabecearlo" pues como ciudadanos, suele ocurrir, nos auto expulsamos de los debates electorales y asistimos al triste espectáculo de ver como la cartilla Panini de la política nacional no cambia pues siempre son los mismas "figuritas" de los casos de El Guavio, Proceso 8.000, Chambacú, Foncolpuerto, Dragacol, Invercolsa, Agro Ingreso Seguro, Carrusel de la Contratación, Dirección Nacional de Estupefacientes, entre otras faltas graves (para Tarjeta Roja), con las que se ganan los campeonatos de corrupción.

 

Lo curioso es que la mermelada también la probaron algunos dirigentes importantes de la FIFA, y los EEUU nos dieron una lección de cómo se hace justicia sin importar las jerarquías ni pertenencia a entidades supranacionales.

 

El gran Garcia Marquez en la entrevista titulada "El amor en los tiempos del fútbol" de Jorge Barraza hizo suyas las palabras del futbolista ecuatoriano el "chopi" Henríquez, "Mientras exista el árbitro, el fútbol será impredecible" ( https://internationalpress.jp/2014/04/18/el-amor-en-los-tiempos-del-futbol-garcia-marquez-y-jorge-barraza/).  Ese mismo tono aplica para otra verdad, mientras la Justicia colombiana no sea autónoma presupuestalmente y no prime el mérito -desde el más humilde Notificador hasta los más dignos Magistrados de las Cortes-, no se podrá desmarcar de los políticos y los políticos siempre le apostarán a desprestigiarla y negarle los recursos suficientes en procura de neutralizar su majestad.

 

La más cínica justificación de un político la escuché el otro día con ocasión de la aprobación de un abultado presupuesto para un pequeño municipio del sur de Bolívar. Sin mayores argumentos, el presidente del Concejo Municipal hacía esfuerzos para presentar semejante situación irregular como un "todo bien, todo bien" a lo Pibe Valderrama. El edil comparó la situación con la imagen de un clásico de fútbol y ubicó a su contradictor político -otro concejal- en el lugar equivocado.

 

-Hagan cuentas de que el edil denunciante le pasó lo del aficionado que abandona el estadio en el minuto 85 por lo aburrido de un 0 a 0 y tratando de evitar la congestión vehicular a la salida del escenario, en los bajos del estadio lo sorprende la algarabía de un sublime gol en el último minuto...

 

Y esa era la futbolística teoría del caso del Concejal...

 

- Ese gol se lo perdió. Le metimos un gol en su ausencia.

 

Cercanos nosotros también al minuto 90 de esta aproximación entre Política y Fútbol, sólo me resta citar la frase del flaco Paolo Rossi, la sonrisa italiana a la hora de marcar un gol, a manera de ruego: "Dios bendiga a quien haya inventado al fútbol" y abusando del tiempo de adición, como la cosa está "delgadita", a nombre de mi país humildemente le pido al Creador que nos de una ayudita en Russia 2018 y que por favor mire para Colombia en estas elecciones.

Por: Aníbal Therán Tom

 

Antes que nada quiero aclarar que no soy homofóbico, y que respeto los derechos de los animales. El hecho que me motiva a escribir, después de un largo tiempo, tiene que ver con el encuentro que sostuvieron por escasos tres minutos dos sanjacinteros, uno de mediana edad y otro, para la época, septuagenario, pero que conservaba el brío de un quinceañero. A las 9 de la mañana de un sábado de octubre,  se saludaron, con amabilidad, de pretil a pretil, como de costumbre, los contertulios y vecinos: José Luis Pulgar, un próspero comerciante sanjacintero, dueño de una gracia sobrenatural, que no hace nada porque todo lo compra hecho; y Carlos Bernardo Alandete Vásquez, el mejor bailador de las sabanas a quien todos conocen como “La Grapa Alandetera”.

 

La charla se  inició con el cambio climático por las intensas lluvias que comenzaron a caer con el sol despierto y terminaron comentando las acciones impúdicas de una señora cincuentona que se enamoró de un jovenzuelo de 18 años, un chisme que se volvió viral por el boca a boca entre sanjacinteros porque hace 15 años no existía watshap ni los celulares actuales. Todo iba bien, hasta que José Luis Pulgar le tocó el tema de “Joe”, un perro de raza criolla negro y grande, que llamaba la atención por su caminar elegante. Primero elogió la talla de “Joe” y su parecido con su homónimo, el perro actor que protagonizó una serie televisiva gringa con el mismo nombre en los 80´s, aclamada por los hispanoparlantes que terminábamos lelos de observar la inteligencia con que el can resolvía cualquier tipo de situación. El “Joe” actor trabajó además en varias series, entre ellas el “Hombre Nuclear”, “La Mujer Maravilla”, entre otras. Tras comparar a los dos perros, las exaltaciones de José Luis Pulgar terminaron por enorgullecer a su propietario y entonces recordó la vez que su “Joe” salvó a un niño de ser atropellado por un carro en la Troncal de Occidente, empujándolo con su hocico; o la vez que fue a la tienda de Las Vasquez a comprar media libra de azúcar y dos galletas, entre otras proezas. Pero la felicidad de la “Grapa Alandetera” demoró poco, pues la revelación que hizo José Luis sobre la condición sexual de su perro le cambió el genio para toda su vida. Con una risita burlona y los ojos bien abiertos, señalándolo con el índice derecho, sin más allá y sin más acá, José Luis Pulgar subió el tono de su voz y le grito: “!Que va Grapa si tu perro es marica!. Yo mismo lo ví dejándose amar de otros perros, y en la plaza, que es peor, ante la vista de todo el mundo”. A la Grapa los ojos se le querían salir de las orbitas, su respiración se agitó tanto, que roncaba como un león enjaulado. La rabia se apoderó de él, hasta que espetó: “Te exijo respeto porque con ese comentario has dañado la reputación de mi familia porque si lo sé a tiempo, lo  llevo donde un endocrinólogo para que le inyecte hormonas masculinas”. La fama de “Joe” se regó como pólvora en San Jacinto, lo que motivó el aislamiento de la “Grapa”, pues su machismo no le permitía tener a un perro de esa condición.

 

 

 

 

 

 

 

Portal: El Grifo Noticias - Director: Juan Carlos Ceron
Cartagena de Indias - Colombia