Con lo que está pasando en este momento en Cartagena, se comprueba una sola cosa. En la política no hay amigos.

 

Para nadie es un secreto que la ciudad está atravesando uno de sus peores momentos. El alcalde Manuel Vicente Duque, su primo-hermano, José Julián Vásquez, la contralora, Nubia Fontalvo y el concejal, Jorge Useche, detenidos.

 

Un concejo, que está caminando “al filo de la navaja”, algunos políticos tradicionales y fiscales temblando y esperando que en cualquier momento el CTI toque a sus puertas.

 

Pero sumado a todo eso, el silencio de los que dicen ser líderes cívicos, los que cada día dicen defender a la ciudadanía a capa y espada; un sector de los gremios, que prefieren no decir nada, para evitar que el ente de investigación, los meta en un mismo costal; pero sobre todo, un sector de la ciudadanía, que solo ve el problema desde la barrera y espera pacientemente a que los órganos judiciales tomen decisiones, para comentar en las esquinas.

 

Sin embargo, lo más curioso, es ver a los “amigos” de Manolo, los que comieron buenas tajadas económicas de la administración distrital, voltearle la espalda y alejarse como si nada.

 

Amigos del mandatario de turno, que al ver que ya no tiene poder, abandonaron el barco como “ratas” y ahora se ven en otras entidades intentando llenar sus bolsillos.

 

He visto, políticos, líderes, algunos periodistas, que no se despegaban de Manolo, cuando, estaba en lo más alto y ahora, que está en la mala, lo abandonaron a su suerte.

 

Bien dice el adagio popular, “usted acompaña al muerto hasta la tumba, pero no se entierra con él”, pero en este caso, ni siquiera lo acompañaron.

 

Incluso, he visto, debo decirlo, no con extrañeza, que ahora esos que se ufanaban de ser amigos del mandatario, están tratando de acomodarse con los que siempre fueron contradictores.

 

Son ahora, lo que defendían a capa y espada a Manolo, lo que ahora hablan mal de él.

 

Por eso dicen y con razón, que en la política, no hay amigos. Se les adelantó la cosa, porque igual se iban a “voltear” al final de su mandato, así son.

Opinión

Por: Fredy Machado

 

En la Justicia, la exigencia de la "excelencia" se ha convertido en una estrategia perversa y en el verdadero  "palo en la rueda" que frena el ingreso de personal competente, comprometido e idóneo, imprescindible para afrontar estos tiempos de crisis.

 

Me explico: no se sabe que sabio de la tribu del Consejo Superior de la Judicatura, impulsó la necesidad de exigir en las convocatorias que legitiman el   ingreso a la Rama Judicial, una puntuación extremadamente sobresaliente con la supuesta intención de seleccionar a los "mejores" y optimizar el nivel de los servidores judiciales.

 

En ese ejercicio de "caza talentos" se exige superar los 800 puntos en el examen de conocimientos para el ingreso a la Rama Judicial. Esta fórmula es un mecanismo maquiavélico que permite desechar un recurso humano calificado y al tiempo, potencia el clientelismo judicial que tanto daño le hace a la administración de justicia.

 

Más claro: exigir para el ingreso a la Rama Judicial la obtención de 800 puntos, genera las condiciones para que sólo unos pocos accedan a los cargos ofertados y resulta apenas obvio que en el análisis de esa prueba, la Prensa la emprenda contra los judiciales y nos estigmaticen con el titular de siempre... "Se rajaron los jueces".

 

Pero, no se rajan los jueces,se rajan los aspirantes a la Judicatura ante unas condiciones muy exigentes.

 

Bueno, pero ¿por qué hablar de perversidad  en el proceso de selección cuando aparentemente se busca mejorar las calidades del personal que luego será sometido a un extenuante curso de formación en el desarrollo del referido concurso?

 

Sencillamente porque tan complejo proceso genera muchas vacantes, es decir, mucho personal en provisionalidad como resultado de tan exigente prueba. Ese escenario, en la Rama Judicial, equivale a mayores oportunidades para poder "nombrar a dedo".

 

Lo cierto es que, no tiene ninguna presentación que, si se está en búsqueda de la excelencia, los resultados de tan importante examen de conocimiento no pueda servir de referente en pro de ese ideal... Lo digo porque una vez producidas las vacantes, se prefiere, sin ningún recato, a participantes que están por debajo de los 600 puntos y a personas que no se presentaron a la prueba pero que cuentan con un "buen padrino".

 

La franja que superó los 700 puntos no puede descartarse a la hora de requerir personal competente. En otras entidades esa es una puntuación razonable y con la que se autoriza el ingreso por méritos.

 

Lo peor es que los nombramientos en provisionalidad se hacen desconociendo  la lista de elegibles,  a los que se les hace tortuoso el ingreso muy a pesar de hacer parte del prestigioso "Club de los 800".

 

También se desconoce el postulado constitucional que consagra que la Carrera Judicial no sólo es para el ingreso sino también para el ascenso o promoción. Existen muchos servidores de carrera con más de 10 años de servicios y de idoneidad comprobada que podría estimularse con un ascenso y que están en el camino de la excelencia.

 

Y, no podemos pasar por alto que la excelencia exige necesariamente que la universidad que realiza la prueba de conocimiento, esté acreditada y tenga una facultad de derecho histórica con excelentes académicos para que no se subcontrate la elaboración de los cuestionarios.

 

También se me ocurre que los miembros de la unidad de carrera del Consejo Superior de la Judicatura no pueden ser empleados de libre nombramiento y remoción, sino una unidad con cierta autonomía y a su vez, nombrados por concurso de méritos para poder garantizar el orden.

 

En definitiva, uno no puede jactarse de andar en búsqueda de la excelencia sino muestra una verdadera voluntad por consolidar un proceso de tal naturaleza. Es imprescindible que el ingreso a la rama judicial se reglamente de tal forma que se garantice el ascenso, la promoción y los estímulos sin tener que acudir a un padrino.

 

Reglamentar los ascensos es una urgencia...

              

 

 

 

                 

 

 

 

 

 

 

 

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